Los cinco grandes males de la civilización actual son:
El hedonismo, -culto al cuerpo-
La entronización del placer,-lo importante es pasarlo bien-,
El consumismo -tanto tienes, tanto vales-,
La permisividad, -haz lo que quieras, todo está permitido- y
El relativismo -nada es bueno ni malo, todo es relativo-
Y como quiera que vivimos en una sociedad que se ha olvidado de lo fundamental, los valores; voy a demostrar que el relativismo es una perversión del pensamiento y de la conducta..
Se podría decir que valor es todo lo que nos hace mejores personas y por lo tanto más felices.
Si la generosidad hace un mundo mejor, la generosidad es un valor. Si la empatía, nos permite ser mejores, la empatía es otro valor.
y como ellas, la prudencia,la compasión, el arrojo, la humildad, el sacrificio, la constancia, el esfuerzo, la dignidad, la templanza, la sinceridad, son algunos de esos valores.
Son inmutables a través del tiempo y valen para todas las latitudes y civilizaciones. Se dan aquí y en Japón.
Si bien es cierto que todas las religiones los incorporan en su "habeas corpus", son justificables por sí mismas y no se deben a ningún credo, a ninguna ideología, ni a ningún programa político, porque son consustanciales con lo más íntimo del ser humano.
Hay un dicho que dice "todo lo que se hace con tiempo dura mucho tiempo".
Pues en las acciones sucede lo mismo.
Como decía Ortega y Gasset sólo podemos avanzar si ponemos la vista en un punto lejano" y yo añado que "ese avance se hace más justo, si en nuestras alforjas llevamos todos y cada uno de esos valores.
domingo, 16 de septiembre de 2018
domingo, 26 de agosto de 2018
Reflexiones extraídas del Mindfulness
"El objetivo humano, como decía Lao Tzu, es evitar poner la
vista siempre en el pasado, porque entonces te encuentras deprimido , ponerla
en el futuro porque entonces te encuentras en estado de ansiedad y sí en el
presente para vivir en paz. Pensamientos perturbadores dan emociones
aflictivas y crean una "mente dualista" Nos vamos al pasado
recordando casi siempre nuestros malos momentos y proyectamos nuestras
frustraciones en el futuro; por lo tanto no vivimos el presente
En el fondo es que tenemos una jaula de grillos en la cabeza y cualquier cosa que nos pase la rumiamos todo el día.
El ruido mental es como las olas del mar; te lleva a lamentarte del pasado y a preocuparte por el futuro.
Por eso hay que zambullirse de los pensamientos aflictivos y meterse debajo de las olas y quedarte en el presente.
Lo que hace el milfundes es tranquilizar las aguas cristalinas , pero crispadas, del lago que no permiten ver el fondo con sus tesoros o sus desechos. Recuerda el dicho
En el fondo es que tenemos una jaula de grillos en la cabeza y cualquier cosa que nos pase la rumiamos todo el día.
El ruido mental es como las olas del mar; te lleva a lamentarte del pasado y a preocuparte por el futuro.
Por eso hay que zambullirse de los pensamientos aflictivos y meterse debajo de las olas y quedarte en el presente.
Lo que hace el milfundes es tranquilizar las aguas cristalinas , pero crispadas, del lago que no permiten ver el fondo con sus tesoros o sus desechos. Recuerda el dicho
Lo oí, lo olvide,
lo vi. lo entendí,
lo hice lo aprendí
Y como decía Víctor Hugo
"el problema de nuestra vida es no es que nos vayamos a morir sino que no
sabemos vivir".
O como decía Kierkegaard "la vida hay que vivirla siempre mirando adelante y sólo si la queremos entender miraremos hacia atrás" Hay que vivirla con humildad y debe de ser pilotada por nuestra conciencia y nunca por nuestro ego de tal manera que cuando llegue nuestra última hora podemos confesar como Neruda "Confieso que he vivido".
Pero también, yo puedo ser el centro de una circunferencia, pero es mejor ser el centro de una elipse porque tiene dos centros, uno tuyo y otro mío y así se crea el nosotros.
La vida tiene muchas músicas pero a menudo oímos muchos ruidos porque pegamos las notas unas con otras.
Cuando una persona siente miedo es porque está rebasando la zona de confort. Yo tengo miedo, como ese piloto que lo siente y así agudiza los sentidos y está en un estado de máxima atención etc.,pero el miedo nunca me tiene que tener a mí. El ser humano nunca debe de ser un participio, sino un gerundio, porque se va haciendo todos los días de su vida según José Ortega y Gasset.
O como decía Kierkegaard "la vida hay que vivirla siempre mirando adelante y sólo si la queremos entender miraremos hacia atrás" Hay que vivirla con humildad y debe de ser pilotada por nuestra conciencia y nunca por nuestro ego de tal manera que cuando llegue nuestra última hora podemos confesar como Neruda "Confieso que he vivido".
Pero también, yo puedo ser el centro de una circunferencia, pero es mejor ser el centro de una elipse porque tiene dos centros, uno tuyo y otro mío y así se crea el nosotros.
La vida tiene muchas músicas pero a menudo oímos muchos ruidos porque pegamos las notas unas con otras.
Cuando una persona siente miedo es porque está rebasando la zona de confort. Yo tengo miedo, como ese piloto que lo siente y así agudiza los sentidos y está en un estado de máxima atención etc.,pero el miedo nunca me tiene que tener a mí. El ser humano nunca debe de ser un participio, sino un gerundio, porque se va haciendo todos los días de su vida según José Ortega y Gasset.
Y para trascender y que los hijos tengan un crecimiento hay que valorarles,
desafiarles y acompañarles Luego dejar que la naturaleza actúe porque la
naturaleza siempre es más benévola que el mundo mental. A los niños pues hay
que darles raíces para crecer y alas para volar,
La base de todo cataclismo es el egoísmo y la base de toda prosperidad es la generosidad
Hay que convertir los "es que" en "hay que". Y los "por qué" en "para qué"
Aquí viene una pregunta: ¿Quién es mejor que quién?
La base de todo cataclismo es el egoísmo y la base de toda prosperidad es la generosidad
Hay que convertir los "es que" en "hay que". Y los "por qué" en "para qué"
Aquí viene una pregunta: ¿Quién es mejor que quién?
La vida puede tomar rumbos jamás imaginados. Es increíble cómo en
un instante todo puede cambiar. Nadie está exento de nada. Y en alguna
circunstancia, de nada sirven dinero, títulos, fama, éxito, poder. Todos somos iguales.
Entonces para qué el orgullo?.¿Para qué el reclamo de cosas superfluas?
¿Para qué la arrogancia?. ¿Para qué la victimización? Para qué los apegos a los
bienes materiales? .¿Para qué la bronca? Crees que tu versión es la verdad
absoluta? Todo lo que tenemos es el día a día para que lo vivamos con pasión y
disfrutemos al máximo, haciendo el bien, sirviendo al prójimo y llenos de
alegría.
Pero a menudo la mente nos crea trampas mentales como el catastrofismo, exagerar lo negativo y dar poca importancia a lo positivo, leer tu mente haciendo tus propias películas totalmente desquiciadas, hacer del perfeccionismo tu ideal supremo, elegir siempre los deberías, en vez de sustituirles por los "quiero"o "elijo" y la culpabilización tanto nuestra como de los demás.
Por ello debemos tener en cuanta que ante cualquier problema hemos de (PROC)
-Parar
-Respirar mientras se reconocer el problema
-Observarlo desde una cierta distancia
-Continuar
Y actuar siempre con:
-Parar
-Respirar mientras se reconocer el problema
-Observarlo desde una cierta distancia
-Continuar
Y actuar siempre con:
-MENTE DE PRINCIPIANTE
-NO JUZGAR ni a mí ni a los
demás. No enjuiciar ni etiquetar. Aunque eso no quiera decir que se tolere el libre
albedrío.
-ACEPTACIÓN. reconozco lo que
es y acepto lo que no puedo cambiar.
-PACIENCIA Recuerda el cuento
de la montaña y el paso de las estaciones
-NO FORZAR LAS COSAS. Lo que pase es lo que tiene que pasar, aunque
por supuesto nunca caigamos en el escapismo.
-Que los PENSAMIENTOS FLUYAN
como los jugadores al campo pero yo no los voy a alimentar. Yo soy más que mis
pensamientos o que mis emociones
-CEDER, Me desapego de las
emociones. Fluyo como el agua de un río. Cada mañana nacemos de nuevo, lo que
hacemos hoy es lo que más importa
-CONFIANZA. Sé tú mismo. Recuerda
el cuento del árbol perdido.
-ECUANIMIDAD
Así pues, necesitamos dejar de crear problemas, reclamar cosas
insignificantes, y evitar siempre todo aquello que "nos quite la
vida".
Cuida de no perder a quien te ama y te acepta tal cual eres.
Como en el juego de ajedrez, al final tanto el Rey como el Peón se guardan en la misma caja.
Vale la pena examinarnos sobre lo que hemos hecho. Nacemos sin traer nada, morimos sin llevarnos ¡nada! absolutamente ¡nada!.Y lo triste es que en el intervalo entre la vida y la muerte, peleamos por lo que no trajimos y aún más por lo que no nos llevaremos. Pensemos en eso, vivamos más, amemos más. Entendamos siempre al otro y seamos más felices Ojalá nunca se nos olvide que para ser grandes hay que ser humildes y el sentido de la vida es plantar semillas de esperanza, de gratitud, de amor, de ilusión, de confianza, de entusiasmo etc. aceptando que en esas semillas existirá la imperfección por lo que tengo de barro pero sabiendo que también existirá alguna perfección de lo que tengo de dios.
Y en ese camino, el misterio de la felicidad nos será desvelada cuando nos pongamos frente a la muerte, el sufrimiento o la enfermedad y no nos atenace el miedo que es lo contrario al amor".
Como en el juego de ajedrez, al final tanto el Rey como el Peón se guardan en la misma caja.
Vale la pena examinarnos sobre lo que hemos hecho. Nacemos sin traer nada, morimos sin llevarnos ¡nada! absolutamente ¡nada!.Y lo triste es que en el intervalo entre la vida y la muerte, peleamos por lo que no trajimos y aún más por lo que no nos llevaremos. Pensemos en eso, vivamos más, amemos más. Entendamos siempre al otro y seamos más felices Ojalá nunca se nos olvide que para ser grandes hay que ser humildes y el sentido de la vida es plantar semillas de esperanza, de gratitud, de amor, de ilusión, de confianza, de entusiasmo etc. aceptando que en esas semillas existirá la imperfección por lo que tengo de barro pero sabiendo que también existirá alguna perfección de lo que tengo de dios.
Y en ese camino, el misterio de la felicidad nos será desvelada cuando nos pongamos frente a la muerte, el sufrimiento o la enfermedad y no nos atenace el miedo que es lo contrario al amor".
jueves, 5 de julio de 2018
VICENTE HERNÁNDEZ HA MUERTO 22/2/1948-5/7/2018
Conocí a Vicente en la asociación ASDASS de Alcobendas. Me pareció una persona con una estética muy particular: zapatos demodés, camiseta de invierno que se dejaba traslucir bajo la camisa, pelos en la nariz ...
Teníamos un amigo en común, Guillermo, "El Barbas" con el que aprendí a mejorar mis Sevillanas y fue la persona que me introdujo en esa asociación de gente separada.
Nos fuimos conociendo y rápidamente descubrí que Vicente era un persona atípica por su radicalismo y también por su inteligencia.
Y esas dos cualidades de la gente, a mi me fascinan.
Teníamos los dos una situación parecida: separados, problemas con alguno de nuestros hijos; él solo tenía uno, a ninguno de los dos nos gustaba pasar mucho tiempo en casa, los dos habíamos sido y éramos unos viajeros empedernidos, ambos éramos personas con alto grado de sociabilidad. En resumen, que la convivencia entre nosotros era fácil.
Y pronto, muy pronto, teníamos una vida en común, no se malentienda, en la que pasábamos muchas horas juntos. Paseábamos, íbamos al cine y a exposiciones, comíamos o cenábamos en algunos bares o terrazas, pasábamos a menudo ratos en nuestros respectivos domicilios, en fin, creo que ambos nos sentíamos a gusto el uno con el otro y hacíamos de la necesidad, virtud
Tanto él como yo éramos personas que nos habíamos forjado a base de nuestro propio esfuerzo, tesón y disciplina.
Él, de familia humilde, encontró la luz fuera del túnel el día que ganó una beca para la Universidad Laboral de Sevilla. Allí se formó, y al igual que en los seminarios, aquellas universidades franquistas consiguieron dar una formación que hoy en día es imposible conseguir en España.
Se ganó una plaza en la Telefónica y se afilio al Partido Comunista de los Trabajadores de España de tendencia marxista leninista.
El trabajo le permitió conocer muy bien España, porque sus traslados fueron muy numerosos y su afiliación le convirtió en alguien muy pro soviético y pro cubano, que le marcaría a lo largo de su vida, yendo multitud de veces a ambos países y a China y a Corea del Norte, yo creo que pagándoselo de su bolsillo, pero esto no lo puedo confirmar. Lo cierto es que él sentía una simpatía por eses regímenes a los que defendía con uñas y dientes y su visión del mundo pasaba por esos tamices. Ateo, lucha de clases, culto por lo científico, asociacionismo, estrategias de lucha etc. etc.
Yo por supuesto, de pensamiento liberal, no comulgaba para nada con esas ideas y las confrontábamos muy acaloradamente a lo largo de nuestros paseos.
Pero el respeto hacia la persona era una constante.
Eran, según él, catorce personas en toda la zona norte de Madrid, que se reunían una vez al mes y ponían un puesto en el rastro de Madrid, para captar adeptos, vender propaganda y hacer proselitismo. Y se presentaban a todas las elecciones, sacando el mismo número de votos que miembros eran. ¡Dinosaurios en estado puro!
Urania en Berlín era un blog que me hizo leer a menudo, a pesar de mis resistencias.
Yo tenía pareja y él había vivido unos años en Soria con la suya, pero no cuajó y se volvió a San Sebastián de los Reyes.
Sin embargo, conservó la amistad con Aurora y cada cierto tiempo hacían viajes juntos e iban al Teatro Real a ver alguna ópera. También con una china, muy acomodada y amiga, cenaba en los mejores restaurantes
Es hora de deciros que Vicente era uno de los mejores "Bon vivant" que he conocido. No reparaba en gastos en sus viajes, restaurantes, mariscos, espectáculos, vinos y chocolates, cien por cien de cacao, que le enviaban de Pamplona a precio de oro, o sus proscenios en la ópera y sus langostinos de San Lúcar de Barrameda en la Astorgana, por no hablar del modelo de coche más full que hubiera en el mercado.
Comunista y burgués, una antinomia que llevaba bien, aunque la gente se lo criticara.
Él decía que "el universo se acaba el día que tú fallezcas"
Pero volvamos a su cultura y formación.
He visto a poca gente que dominara tan bien la dialéctica. A pesar de su ideas trogloditas, defendía con silogismos inteligentes lo que él creía, y no había un problema matemático, un dato económico, un tratado firmado, un tipo de artilugio civil o militar, un oleoducto y su estrategia económica, una sociedad por rara que fuera, un personaje, una pieza musical, un avance en la mecánica del automóvil etc. que se le resistiera.
Su memoria era prodigiosa y el número de chistes que se sabía y contaba, iban en paralelo.
Y si, a su locuacidad, unimos un sentido del humor fantástico, eso sí, siempre ácido y con cierto grado de crueldad, pues el personaje resultaba para mí de lo más interesante.
Su mayor defecto es que era arrítmico. Y que sus paellas eran insoportables por el garrofón Mercadona que echaba.
Tenía la teoría de que los hombres que saben bailar, ligaban más que él y eso le hizo recurrir a varias clases particulares en academias varias, pero hasta en los últimos días de su vida lo he visto sumamente patán en estos menesteres.
Y sus intentos frustrados de encontrar pareja, no creo que estuvieran relacionados con
su poca maestría en el dominio del tango o de la salsa.
Y algo tuvo que ver esto en nuestro distanciamiento en el último año. Ahora no viene a cuento y ya lo relataré si es que procede, pero es de dominio público
Yo le hablaba a menudo de que la soledad no es buena compañera y que hiciera como yo, metiera en casa una interna para que, si nos sacudía un jamacuco, estuviéramos acompañados y por ende amparados.
Pero el destino es tan cruel e incierto que mira por cuanto, él estaba en compañía de Aurora cuando le sobrevino ese infarto cerebral y a pesar de la rapidez de su traslado al hospital de la Princesa, nada se ha podido hacer.
Descanse en paz un hombre tan batallador.Nuestras peleas y disputas son pelillos a la mar.
domingo, 8 de abril de 2018
aburridos como vacas
Aburrirse es el gran temor de nuestros días. Me atrevería a decir que el miedo a aburrirse es incluso una de las grandes características de este siglo. Decir públicamente que se ha dedicado el día a “no hacer nada” es casi como reconocer un fracaso, un vacío existencial. Por eso, todo el tiempo y en todas partes, hay tantas personas que sienten que no pueden vivir ni un segundo si no están “conectados”. Frecuentan las redes sociales de forma casi compulsiva y pasan de una actividad a otra, con su smartphone en mano, gritando a los cuatro vientos que están “des-bor-da-dos”. En el momento en el que escribo esta carta, estoy viajando en un tren AVE, rodeado de directivos de aspecto serio que teclean en su ordenador informes supuestamente de la más alta importancia. Los que vamos en este vagón podríamos entablar una conversación, hablar del tiempo que hace o de cualquier otra cosa. Pero no. El teclado no espera. Hay que producir tablas de cifras, presentaciones, informes detallados… no importa el qué, antes que parecer ociosos. Si levantamos la vista un momento del ordenador es con las cejas fruncidas. Es prácticamente imposible hacer ni un simple comentario de cortesía, pues todo el mundo lleva sus auriculares puestos y cuando les hablan se los quitan con gesto de evidente desagrado, dejando claro que les has obligado a perder su tiempo y a salir de su mundo. Me dirá que no soy distinto a los demás, pues yo mismo también estoy en este tren con mi ordenador delante, escribiendo esto que ahora usted está leyendo. Y es cierto, estoy escribiendo en lugar de soñar despierto admirando los magníficos paisajes que hay al otro lado de la ventana o contemplando las vacas que pastan tranquilamente.No nos resignamos al aburrimiento.Y muchas veces he oído a mis alumnos quejarse continuamente ¿Qué aburrimiento? sin darse cuenta de que el aburrimiento también es un gran maestro. Exigente, es cierto, ¡pero qué buen profesor! Nos enseña un arte muy particular y olvidado en nuestra sociedad moderna: el de la paciencia. Y en cuestión de salud, no se trata de una palabra vana. ¿Un tiempo largo no es lo que reclama un cuerpo enfermo para curarse? Por eso no hay que huir del aburrimiento a toda costa. Al contrario, démosle la bienvenida cuando se presente en nuestra puerta. ¿Que se queda a cenar? ¡Muy bien! Que pase la noche en casa y que por la mañana le abramos la puerta con una sonrisa en los labios, deseándole un buen viaje. En estos días, a empresarios en serie, a hombres y mujeres que están siempre en movimiento y saltan de un proyecto a otro sin jamás sentir la tierra bajo sus pies, les sugerimos una buena cura de aburrimiento o de contemplación. ¡Así que dicho está! Seamos, aunque sólo sea de vez en cuando, como las vacas que miran pasar los trenes.
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