jueves, 20 de febrero de 2014
¿HACIA DÓNDE VA OCCIDENTE?
LLevo años comentando a mis amigos que hoy en día hay una crisis de valores similar a la que pudo haber al final del imperio romano. La gente, como en Roma, ha dejado de ir al templo y a los mítines y va en masa a los estadios. Y sus ciudadanos más honorables y los más queridos son sus ídolos deportivos: Los Casillas , los "Ronaldo", los "Gassol", los "Messi", etc. Es más, si uno observa con atención, son los que realizan su trabajo con más excelencia y su vida es la más añorada y por ello son ídolos de juventud.
¿De dónde nace todo ésto?.
Miremos el espejo de la historia.
En un anterior escrito, decía que Calvino y los protestantes encontraban grata la riqueza y el trabajo de la gente que se enriquecía. Con ello, se establece una burguesía urbana y de negocios que después se trasformará en lo que hemos dado en llamar las clases medias, base del progreso de los pueblos.
Siglos más tarde cuando todo este invento está consolidado llega Adam Smhith, el creador del sistema capitalista que viene a decir que "en el mercado hay como una providencia que hace el bien a partir de los egoísmos".Y que se deje actuar al mercado que él es sabio y todo lo regula a través de la oferta y la demanda.
A partir de ese momento los ideales de otras épocas: caballerescos, religiosos,de justicia,artísticos etc. se van trasformando hasta quedar en uno sólo: el afán por amasar dinero.
Se han ido sustituyendo los ideales por los balances. Poco a poco todo se ha convertido en mercancía y con ello aparece la corrupción, que no es otra cosa que el ofrecimiento que hacen las personas de venderse a cambio de dinero.
Lo sistemas que aparecen como alternativa al capitalismo,el comunismo entre otros, tienen tanta o más corrupción y evidentemente con el paso de los siglos son derrotados por aquél.
Han ido apareciendo las multinacionales y extendiendo sus tentáculos por diversos países y no hay gobierno que las controle, es más, cualquier pulso que les eché un determinado gobierno, acaban por romperle el brazo.
El pensamiento crítico ha desaparecido y las televisiones y parte de la prensa amodorran a la gente con sus programas basura.
Este es el panorama actual.
Y parece que el capitalismo está entrando en entropía como las torres, en el poema “Las ruinas de Itálica” de Rodrigo Caro, que se derrumban de puro grosor y altura, de puro poderío.
La única esperanza para mi, es la ciencia. Los avances en la genética, en la nanotecnia y en otros muchos campos, pueden hacer un hombre mejor si los ideales le acompañan. Parece que no está lejos, el que se nos puedan cambiar genes deteriorados de nuestro código genético con la consiguiente esperanza de aumentar la vida bastantes años ya no es una utopía.
Pero hace falta que de esos avances no se adueñen unas élites poderosas, es necesario que se democraticen para toda la sociedad y eso sólo lo puede hacer una iglesia que genere fe, esperanza, caridad y honradez; con un mensaje muy transformado, que aparte todo tipo de dogmatismos, que revierta los egoísmos en filantropía y que sobe todo se convierta de nuevo en faro de la humanidad a través de un comportamiento. Y si la iglesia no se capacita para ello, que lo hagan los poetas los artistas, el mundo de la cultura en suma, porque es imprescindible que ideales y ciencia vayan necesariamente de la mano.
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Hola José Luis, coincido con opiniones tuyas en el blog. No sé como insertar allí este comentario que escribo abajo.
ResponderEliminarSaludos. MGM.
Conforme, José Luis: crisis de valores. Quizá no haya otra vía para recuperar esos valores que hoy se están perdiendo que la formación de un equipo de combate no violento integrado por intelectuales, poetas, artistas, científicos y por todo el mundo de la cultura . Respecto a esa iglesia , sí, también podrían formar parte de ese equipo los fieles de cualquier confesión que - sin dogmatismos- compartan esos valores. Sólo faltaría movilización efectiva y tenacidad para sortear los obstáculos y la escasez de medios. ¡ Tiempo al Tiempo ... ¡
Juan Morales también me escribe este correo.
ResponderEliminarHe intentada hacerte el comentario en tú blog, pero no he podido, así que te lo pongo aquí.
Jose Luis, creo que haces un estudio acertado de la realidad actual. Creo que tu filosofía del momento que vivimos, no está mal dirigida, y creo que la posible solución (que yo comparto) es, de momento totalmente utópica.
No se si será la iglesia, (pero solo una) en la que hoy por hoy tengo muy poca fe, o algunos hombres buenos (sí, es cierto, que científicos y poetas) los encargados de hacer el cambio. Tu sabes como yo que, hasta hoy, todos los cambios se han conocido a posteriori, y por desgracia, después de mucha sangre derramada
Esto lo escribí hace dos años, creo que tiene que ver un poco, con el tema. ¡Perdona que te ponga todo el poema!
Soy consciente…
Soy consciente, de que el tiempo pasa inexorable
mientras fuera ruge el viento, y las nubes
juegan al infinito comparativo de potencias;
el estruendo hace enmudecer al silencio
y la luz se quiere escapar por Occidente.
Soy consciente, de que el tiempo pasa inexorable
mientras miro hacia atrás y
escudriño buscando un momento
en que el humano haya sido humano;
haya abierto el camino a la esperanza...
¡Y no lo encuentro!
"Soy consciente, de que el tiempo pasa inexorable".
Solo he visto, que hay “Personas” convencidas
de que aún se puede.
Solo he visto, que hay “Personas” que al dormir,
sueñan con nubes.
Solo he visto, que hay “Personas” que al morir,
lo hacen sonriendo.
También he visto, que el humano y la técnica
viajan juntos desde que nacieron en el ocaso.
¡Y me he alegrado de su fuerza evolutiva!.
También he visto, escondido entre mis miedos,
que era la técnica la puerta que se abre
y al otro lado,